El famoso ginger ale es una bebida gaseosa a base de jengibre, azúcar, limón y agua carbonatada.

Es utilizada como bebida refrescante o como mezclador para bebidas alcohólicas. Para otras personas es utilizada como un remedio para aliviar mareos, trastornos estomacales e incluso dolores de garganta.

Como se acerca la época de refriados y malestares por las lluvias, les voy a compartir una receta para un concentrado de jengibre que podrán usar como remedio o convertirlo en su propio Ginger Ale.

La receta original que encontré en Internet incluye azúcar para lograr un sirope más espeso, decidí intercambiar la azúcar por miel de abeja para aprovechar los beneficios de la miel. Con este método el sirope queda un poco más líquido pero no afecta el sabor. De querer usar azúcar mira los tips para ver las porciones.

Esta receta esta llena de beneficios:

El jengibre ayuda a mejorar la digestión, la circulación y refuerza el sistema inmunológico.

La ralladura de limón cuenta con Vitamina C, ayuda a eliminar toxinas del cuerpo, favorece a la digestión, gracias a sus efectos disintoxicantes también ayuda a depurar el hígado.

La miel de abeja es un endulzante natural, brinda energía al sistema y disminuye las molestias del resfriado.

Ingredientes

1 taza de jengibre procesado (con cáscara)
2 cucharadas de jugo de limón
1 cucharada de ralladura de limón
1 taza de miel de abeja
2 tazas de agua

Procedimiento

  1. Lava el jengibre para eliminar impurezas
  • Procesa el jengibre o córtalo en rebanadas lo más delgadas posible.
  • En una olla a fuego bajo vierte el jengibre, ralladura, miel y agua
  • Déjalo hasta que hierva
  • Una vez que la mezcla hierva, apaga el fuego y déjala reposar de 15 a 20 minutos
  • Cuela la mezcla
  • Envásalo en un contenedor hermético o frasco
  • Una vez que el concentrado este fresco, puedes refrigerarlo.

Este sería tu concentrado de jengibre.

Para hacer Ginger Ale coloca en un vaso dos cucharadas del concentrado, hielo y agua carbonatada de tu elección.

Para hacer un morning shot
Vierte en un vasito de shot de una a dos cucharadas de la mezcla, díluyelo un poco con agua. Toma como un shot.

El sabor puede llegar a ser muy fuerte para algunos pero el paladar se acostumbra.

Para hacer té de jengibre puedes usar de una a dos cucharadas con una taza de agua caliente.

Tips

  • Para hacer el sirope con azúcar necesitas utilizar la misma cantidad de azúcar que de agua y dejar hervir hasta que se disuelva toda la azúcar
  • Yo personalmente recomiendo volverlo un coctél; En un vaso coloca el concentrado, rodajas de limón y unas hojas de hierbabuena y con ayuda de una cuchara o mortero aplástalo hasta romper un poco las hojas. Luego colocar el hielo y el agua carbonatada  
  • Si te gusta el picantito del jengibre, guarda un pedacito cuando estas procesando, quítale la cáscara y rállalo con un rallador de limón. Guárdalo para el final, cuando cueles la mezcla le agregas lo rallado, así tendrás pequeños pedacitos de jengibre.
  • Este concentrado suele fermentarse después de una semana aproximadamente. Puedes congelar la mezcla en cubetas de hielo y guardarlas ya congeladas en un ziploc para utilizarlas cuando las necesites. Cada cuadrito de concentrado sería una porción.

Espero que les guste esta receta tanto como a mi y que la incorporen a su rutina diaria.

Cuéntame que te parece esta receta y que receta quisieras que compartiera.

Recuerden tripear su vida bocado a bocado, o en este caso, trago a trago.

Ana P.